La Fundación Crusa desarrolla el proyecto “Acelerando la Transición al Transporte Público Eléctrico en el Gran Área Metropolitana (GAM)”, con el objetivo de impulsar el uso de taxis eléctricos en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
La intención es reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) mediante el impulso a la movilidad eléctrica del transporte público.
Este proyecto se desarrolla con el aporte de $876.712 del Global Environment Facility (GEF).
Para Flora Montealegre, directora ejecutiva de la fundación, “el plan de transición se presenta en momentos en que el Gobierno y otras partes interesadas, demuestran una mayor coordinación y capacidad para promover la movilidad eléctrica y en circunstancias en que la ciudadanía costarricense comienza a utilizar con mayor frecuencia la movilidad eléctrica para sus necesidades de transporte”.
En Costa Rica existen 2.377 autos eléctricos, por lo cual, en el transporte público la modalidad taxi es uno de los que demuestra un mayor potencial para migrar a vehículos eléctricos.
Actualmente 115 unidades de taxis brindan el servicio de transporte público desde el aeropuerto Juan Santamaría.
El plan piloto contempla la incorporación de seis unidades eléctricas, para demostrar los beneficios de la modalidad en el ambiente y la salud.
En la actualidad, los vehículos de combustible constituyen la principal causa de emisión de gases contaminantes en el país.
La implementación del plan incluye la compra de cargadores eléctricos, adicionales a las estaciones de recarga rápida disponibles en Alajuela.
El proyecto tendrá una duración de 4 años y para 2025 se espera que la utilización de vehículos eléctricos de transporte público tenga un importante despliegue en el GAM.












