Desde que llegó el primer caso de COVID-19 a San Carlos, Gilbert Solís Araya, vecino de San Martín de Ciudad Quesada, quien tiene 20 años de ser taxista, tuvo que dejar su quehacer aun lado, por ser una persona vulnerable.
Sin embargo, la situación económica lo llevó a ingeniárselas y crear una barrera entre él y el copiloto, con el objetivo de tener el menor contacto con sus usuarios.
“Se me estaban yendo las entraditas, entonces tuve que implementar lo de esta cabina en el taxi para poder salir adelante”, expresó Solís.
El sistema lo empezó don Gilbert y días después cinco taxistas más se unieron.
Solís comenta que sus clientes están muy contentos ya que al protegerse él, los protege a ellos.
Menciona que lo que invirtió fue ₡6.000 y unas horas de trabajo nada más.
Para don Gilbert ser taxista significa todo, es el trabajo que le da el sustento de su familia y para pagar las cuentas del banco.
A sus 60 años agradece a cada cliente que prefiere su servicio. Usted lo puede localizar al número 8675-6489.











