El Departamento de Comunicación del Poder Judicial dio a conocer que Mariana Benavides Rojas, vecina de la localidad de Sonafluca, de La Fortuna en San Carlos, recibió el “Reconocimiento a Personas Líderes de la Justicia Comunitaria 2026”, el cual es otorgado por la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ella recibió este homenaje en julio, considerando su vida dedicada al servicio comunitario con altruismo, perseverancia y creatividad.
Particularmente, Benavides, desde hace doce años forma parte del Servicio Nacional de Facilitadoras y Facilitadores Judiciales Luis Paulino Mora Mora, una red de voluntariado perteneciente al Poder Judicial para acercar la justicia a las comunidades.
Según indicaron desde el Poder Judicial, este reconocimiento tiene como objetivo “visibilizar la significativa labor que realizan las mujeres facilitadoras judiciales, conciliadoras en equidad y orientadoras judiciales en favor del acceso a la justicia, la resolución pacífica de conflictos y el fortalecimiento de la convivencia en sus comunidades”.
Para la institución, Mariana ha sido “un verdadero puente de acceso a la justicia en su comunidad y más allá de ella”, al promover las relaciones pacíficas mediante el entendimiento y el diálogo social.
Se reconoce el empoderamiento ciudadano en derechos gracias a sus acciones formativas, de difusión y encuentros comunitarios, en estrecha colaboración con la jueza contravencional de La Fortuna, Yamileth Tejada Solano; y, el apoyo de la Administración Regional del II Circuito Judicial de Alajuela y de la Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Administración de Justicia (Conamaj).
Durante su trayectoria como facilitadora judicial, Mariana ha realizado cerca de 8.365 acciones entre orientaciones, acompañamientos, difusión de información en grupos comunitarios, charlas, mediaciones y diligencias.
Además, lidera junto con otros facilitadores judiciales del cantón, una obra de teatro dirigida a estudiantes de escuelas y colegios, mediante la cual se sensibiliza sobre los riesgos asociados al consumo de vapeadores y otras conductas de riesgo que afectan a la niñez y la adolescencia.
Benavides expresó sentirse muy orgullosa de la comunidad en la que vive y del trabajo que realiza.
El Poder Judicial añadió que el impacto positivo del voluntariado de esta sancarleña, también se evidencia en casos concretos de mediación y acompañamiento, incluso fuera de su comunidad, pues en Sixaola de Limón, atendió una situación de conflicto familiar vinculada a la posible intervención del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), logrando mediante mediación comunitaria un acuerdo entre las personas progenitoras respecto al cuidado de una persona menor de edad, evitando la judicialización del caso.
Además, otro de sus casos como facilitadora judicial, fue la atención que brindó de acompañamiento sostenido a una adolescente en crisis emocional y a su familia.
Durante año y medio, Mariana estuvo al lado de la joven y dio seguimiento a su situación, vinculándola con servicios públicos especializados en sicología, hasta alcanzar su completa recuperación y restablecimiento de vínculos familiares.
Este reconocimiento es algo que logró Benavides por su empatía y su don de servicio.
El reconocimiento otorgado por el Programa Interamericano de Facilitadores Judiciales de la OEA trasciende el ámbito de un premio, representa la valoración de una vida dedicada al servicio voluntario, al compromiso con su comunidad y a la construcción cotidiana de una sociedad más justa y solidaria.











